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Cómo elegir profesor

Actualizado: 11 ene

Dominar el inglés se ha convertido en una habilidad invaluable en el mundo actual. El motivo es que es la actual lingua franca y por ello es la lengua que te permite comunicarte con un mayor número de personas en diferentes contextos.


Ya sea para fines profesionales, educativos o personales, es el objetivo de muchas personas contar con esta habilidad a un nivel medio-alto. Una opción es aprender por ti mismo y hoy en día hay muchísimos recursos para hacerlo. Aunque, en mi opinión, contar con un profesional que ponga orden en el camino, que te proporcione los materiales y te dé feedback constate es mucho más efectivo y hará que tu motivación aumente. Así que si te decides por la opción de contratar a un profesor, tu siguiente tarea es elegir bien.


En este artículo compartiré contigo algunos consejos prácticos para seleccionar al mejor profesor que se adapte a tus necesidades, evitando así, en la medida de lo posible, perder tiempo y dinero.




 

Define tus objetivos y necesidades

Antes de embarcarte en la búsqueda de un profesor de inglés, es esencial que determines tus metas y requisitos específicos. ¿Deseas mejorar tu inglés en general, prepararte para un examen oficial o desarrollar alguna competencia en concreto (Writing, Speaking, Listening o Reading)? Comprender tus necesidades te ayudará a filtrar las opciones disponibles y encontrar el profesor adecuado que se ajuste a tus objetivos.


Hoy en día hay muchísimos profesionales ofreciendo sus servicios online. Esto ha llevado a que exista un grado de especialización que puede hacer que un determinado profesional encaje mejor contigo. Estas son algunas de las preguntas que puedes hacerte a la hora de elegir:

  1. Tipo de inglés: Hay diferentes tipos de inglés (americano, británico, australiano, etc). ¿Quieres centrarte en alguno en concreto?

  2. Lengua materna del profesor: ¿Estás empezando y prefieres compartir tu cultura y lengua materna con tu profesor? Compartir estos factores puede tener muchas ventajas. Otra opción es trabajar con un hablante nativo, opción que también puede ser interesante. En cualquier caso, es importante asergurarse de que sea un profesor cualificado.

  3. Exámenes: ¿Te presentas a un examen concreto? Si estás pensando en prepararte para exámenes muy exigentes como el C2 de Cambridge o a exámenes de acceso a cuerpos profesionales, te recomendaría a un profesor que tenga un alto conocimiento del examen en cuestión. Así, te podrá ayudar a diseñar la mejor estrategia para conseguir el resultado que necesitas.

  4. Formato de clases: ¿Prefieres clases presenciales o clases online? Hoy en día ya estamos bastante acostumbrados a las pantallas, pero hay personas que prefieren las clases presenciales. En ese caso, busca a profesores en tu localidad utilizando portales como tusclasesparticulares.com. Si por el contrario te decantas por el formato online, puedes encontrar a muchos especialistas con los que puedes hacer un buen trabajo en plataformas como Preply.

  5. Regularidad de las clases: Esta es una pregunta que mis alumnos me hacen mucho, ¿cuántas clases a la semana sería lo ideal? Creo que la respuesta depende de varios factores:

    • Factor económico: ¿Cuánto quieres invertir en las clases? Si las finanzas no son un impedimento, considera tres sesiones semanales para un progreso óptimo.

    • Factor tiempo: ¿Cuánto tiempo tienes para dedicar a las clases? ¿Y a las tareas asignadas por el profesor? El tiempo que dediques por tu cuenta, repasando y completando tareas, es imprescindible. Toma esto en cuenta al elegir entre una, dos o incluso tres horas semanales. O quizás te interese un enfoque intensivo durante unas semanas.

    • Factor motivación: Si te cuesta auto-disciplinarte y solo dedicas tiempo a aprender inglés durante las clases, podrías requerir más horas. No obstante, esta solución es temporal; busca crear el hábito de estudio independiente. Háblalo con tu profesor y pídele que te ayude a crear tiempo para el inglés en tu rutina semanal.

    • Factor objetivo: Si tienes un objetivo a corto o medio plazo que deseas alcanzar, estas determinarán la cantidad de clases que vas a necesitar.

Más allá de la frecuencia semanal, recuerda: lo vital es el tiempo total invertido en el aprendizaje (clases + estudio personal). ¿Cuánto tiempo puedes dedicar a lograr tus objetivos? Se trata de encontrar el equilibrio adecuado para tu estilo de vida.



Experiencia y formación del profesor

La experiencia y la formación de un profesor son indicadores clave de su competencia y calidad como educador. Es fundamental buscar profesores con formación en la enseñanza de inglés como lengua extranjera o certificaciones reconocidas, como el CELTA o el DELTA. Asimismo, puede ser interesante investigar su historial profesional y examinar las reseñas de alumnos anteriores para evaluar su estilo de enseñanza y habilidades pedagógicas.


Por otro lado, un profesor trae a la clase todas las herramientas que ha ido adquiriendo a lo largo de su trayectoria. Si encuentras a alguien que continúa formándose, investigando y acumulando experiencia, estarás asegurándote de que será un guía activo y comprometido que se esforzará por ofrecer lo mejor en cada sesión y perfeccionar el servicio que brinda.



Método de enseñanza

El mundo de la enseñanza de idiomas está en constante evolución. Busca profesores que utilicen enfoques que garanticen resultados, que hayan elegido y creado buenos materiales y que dominen bien las herramientas para dar la clase. Estos factores estimulan el aprendizaje activo y te mantienen comprometido durante el proceso.


Además, es importante comunicarte con el profesor. Si vas a elegir las clases 1a1 y has empezado a trabajar con un buen profesor, seguro que se trata de un profesional flexible, que va adaptando su método a tus necesidades particulares. Pero no está de más que le comuniques tus sensaciones y que enfatices tus necesidades para que pueda hacer mejor su trabajo.



Flexibilidad y disponibilidad

Considera la disponibilidad y flexibilidad del profesor al seleccionar tus opciones. Si tienes un horario ocupado, busca profesores que ofrezcan opciones de horarios flexibles. Además, asegúrate de que el profesor esté dispuesto a adaptarse a tus necesidades y a brindarte apoyo adicional cuando lo requieras.



Clase de prueba

Antes de comprometerte a largo plazo con un profesor, es recomendable solicitar una clase de prueba. Esto te permitirá evaluar su estilo de enseñanza, la dinámica de la clase y la compatibilidad entre ambos. Aprovecha esta oportunidad para hacer preguntas, discutir tus objetivos y determinar si te sientes cómodo y motivado trabajando con el profesor.



Y por último, ¡no olvides tu parte!

Recuerda que el objetivo es tuyo y el que tiene que recorrer el camino eres tú. Aunque un profesor puede allanar mucho el terreno y ayudarte, motivarte y guiarte, eres tú el que va a tener que hacer la mayor parte del esfuerzo.


Estar comprometido con las clases, ser regular, estar concentrado, hacer los deberes y mostrar una actitud activa en el proceso de aprendizaje es fundamental para que las clases sean lo más productivas posibles. Todo esto hace que el profesor también se motive y se implique más en la consecución de tus objetivos. La experiencia se vuelve más satisfactoria para ambos y los resultados aparecen antes.


Espero que alguno de estos consejos te haya ayudado.


See you soon!


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